Andrés M. Domínguez. Fotografía de naturaleza y vida salvaje
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Fotografías: 120 AVES del P.N. "Sierra de Grazalema"

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Subida al Torreón

Lo primero que se debe hacer antes de iniciar esta ruta será solicitar un permiso en cualquier oficina del Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Una vez que se obtenga éste ya podrá realizar la subida del pico más alto de la provincia de Cádiz. El Torreón (ver mapa) tiene 1.654 m de altitud y su ascensión puede resultar agotadora si no se está acostumbrado. Se debe llevar agua y alimentos que nos proporcionen de forma inmediata las calorías necesarias para recuperar las fuerzas.

Para iniciar la ruta hay que dirigirse al núcleo de Benamahoma, y desde allí subir al inicio de la ruta, que se encuentra en el margen izquierdo de la carretera que une Benamahoma con Grazalema. Hay que pasar por los que se conocen como "Los Llanos del Campo" (lugar de recreo y acampada) y subir un poco más hasta llegar a un panel indicativo de la ruta que la Agencia de Medio Ambiente ha colocado. Aquí se pueden dejar los coches. El sendero comienza justo a los pies del panel y no se pierde en toda la ascensión.

Dicho sendero está muy marcado, pero no por ello se debe abandonar. Nada más empezar discurre por entre quejigos y matorral en una ligera subida. Al principio la vegetación es abundante, incluso a veces el camino discurre bajo ella. Pero conforme se avanza, se vé cómo la vegetación cambia y los grandes árboles dan paso a otros de menor porte, llegando a desaparecer éstos y a aparecer plantas arbustivas.



Llegando casi a la cima el terreno se vuelve pedregoso y exigirá subir por alguna que otra pendiente de piedra. Aquí se debe extremar las precauciones y no descuidarse para no resbalar. Ya en la cima se debe tener mucho cuidado al asomarse al precipicio para ver el paisaje, sobre todo si se va con niños. Desde aquí se pueden divisar todos los picos de la serranía y si se mira en dirección norte tendremos a nuestros pies el famoso pinsapar. Al sur se puede apreciar, si el día es claro y no hay nubes, el Peñón de Gibraltar y al este, la Sierra de las Nieves, en la provincia de Málaga.




Llanos y Sima del Republicano


La ruta de los Llanos y Sima del Republicano (ver mapa) se situa en el término municipal de Villaluenga del Rosario dentro de la provincia de Cádiz. Esta pequeña población, la más alta de la provincia de Cádiz, se encuentra a camino entre Benaocaz y Grazalema y a las faldas de la Sierra del Caillo. Para acceder a ella se tienen dos opciones: llegar desde Ubrique en dirección a Grazalema, pasando por Benaocaz; o desde Grazalema y el Puerto de los Alamillos en dirección Ubrique. Si se accede desde Benaocaz se discurrirá por la conocida como "Manga de Villaluenga".

Los Llanos del Republicano son unas enormes explanadas "acomodadas" entre dos sierras: Sierra Peralto y Sierra de Líbar. Sorprende este lugar por resultar extraño su situación, rodeado de cotas que superan los 1.000 m de altitud y por la casi ausencia de árboles, que suelen aparecer en la periferia de los llanos. La ruta comienza en un antiguo hostal que hay en la carretera que pasa por Villaluenga. Junto a este lugar se encontrará información sobre el camino que se debe tomar, y que parte desde ahí mismo. Ahora se deberá subir por el carril indicado, que en los tramos de más pendiente se encuentra encementado en algunas partes del camino. Este primer tramo ofrece buenas vistas de Villaluenga y de la Sierra del Caillo. Al acabar la subida se debe pasar por una verja y pasada ésta, el camino empieza a descender. Al principio a la derecha existe un bosque de pino carrasco (Pinus halepensis) que se extiende ante nuestra vista.



En algunos tramos de puede observar los picos más llamativos de la Sierra de Líbar y la frondosidad de la zona. Más adelante el camino discurre entre quejigos, alcornoques y encinas. Serpenteando entre el bosque se llega a los citados llanos. Antes de entrar en ellos se debe pasar una cancela y una vez dejada atrás se seguirá unos metros el carril aunque se abandonará y seguirá en línea recta, dirigiéndose hasta las mismísimas faldas de la Sierra de Líbar (imponente macizo que se eleva justo enfrente del sendero). Lo mejor será que se siga la corriente del arroyo cercano, pues llevará hasta la Sima del Republicano. Ésta es un enorme sumidero de aguas, muy conocido por los espeleólogos. Se puede ver la sima y comprobar su profundidad. Es recomendable que este paseo no lo realicemos en verano. La vuelta la tomaremos por donde hemos venido... y deberemos afrontar la subida con calma ya que se puede hacer un poco larga si el día acompaña y el sol aprieta.



El Pinsapar de Grazalema

El pinsapar de Grazalema (ver mapa) se encuentra situado en la vertiente norte de la Sierra del Pinar, dentro de la provincia de Cádiz. Se realiza el recorrido partiendo de Grazalema para finalizar en Benamahoma, que es la forma que creemos más adecuada. Se aconseja llevar dos coches y dejar uno en el camping de Benamahoma para después desplazarnos con el otro hasta la parte cercana a Grazalema para comenzar la ruta. El inicio de la ruta está bien señalizado.

Empieza junto al borde de la carretera que sube desde Grazalema al "Puerto de las Palomas" en dirección a Zahara de la Sierra, al lado de una antigua cantera. Allí se puede dejar el coche. Lo primero que se tiene que superar será una importante subida entre pinos por un sendero bien marcado. A continuación, y sin dejar de ganar altura, se debe llagar hasta el conocido Puerto de las Cumbres.

Vista desde el Puerto de Las Cumbres, a la izquierda observamos el pico San Cristobal, un poco más a la derecha El Torréon y debajo el bosque de pinsapos (Abies pinsapo boiss).

El camino es empinado hasta llegar el Puerto antes citado desde donde se comienza a bajar. Al elevar la vista hacia el sur suroeste se puede ver el Pico San Cristóbal y el Torreón, siendo éste último el punto más alto de la provincia de Cádiz con 1.654 m de altura. Desde aquí se sigue el sendero que gira a la izquierda y continúa, ahora, en ligera bajada. Todavía aquí dicho camino no se introduce en el bosque de pinsapos, pero conforme avance el camino se puede observar algunos ejemplares sueltos. Además se puede apreciar al norte la Garganta Verde.

Poco a poco el camino se adentra de lleno en el bosque de pinsapos. Ya en bajada, entre estos majestuosos árboles y alguna vez que otra se tendrá que pasar por debajo de algún tronco caído. A ambos lados del camino se observa la enorme pendiente de las laderas de esta sierra y así mismo la frondosidad del bosque. Esta pendiente será aún más notable cuando se atraviesan diversos canchales que cruzan el sendero, teniendo cuidado al hacerlo pues una caída en estos lugares podría resultar muy peligrosa.

El buitre leonado (Gyps fulvus) es la rapaz más abundante y fácil de observar al realizar esta ruta.

Más adelante cuando el senderto sale de la frondosidad del bosque de pinsapos, aparecen encinas y quejidos acompañados de un denso matorral. Ahora el sendero se convierte en pista forestal de cómodo descenso. Por esta pista, que serpentea de una manera constante, llegaremos a una bifurcación, donde se encuentran unas ruinas conocidas como "La Casa del Guarda", desde donde se toma el camino de la derecha que lleva a Benamahoma. Antes de la llegada al coche se puede beber en la fuente de "El Nacimiento" y disfrutar del agua de excelente calidad que emana de la piedra caliza. Sólo queda volver a Grazalema para recoger el primer coche para descansar de esos 12 kilómetros de bello paisaje.




Un paseo por el pantano de "Los Hurones"

Se hace una serie de recomendaciones para que el recorrido sea más llevadero:



1. Llevar comida y abundante agua.

2. Llevar calzado cómodo que cubra los tobillos. Las laderas por las que se pasa son a veces pronunciadas.

3. Seguir la orilla del pantano, estando siempre éste a la derecha, de esta forma esta ruta no tiene pérdida.

4. Hay que tener cuidado con las laderas más pronunciadas ( sobre todo al final del recorrido).

Mapa de la ruta de la ribera de Los Hurones

Para poder realizar este recorrido en las mejores condiciones posibles es imprescindible disponer de dos vehículos, para dejar uno al principio de la ruta y otro al final. De todos modos al ver el mapa detallado de la ruta se comprenderá el por qué, ya que el recorrido sería demasiado para una sóla jornada disfrutando del paisaje. El comienzo debe ser al amanecer, y lo primero que se debería hacer sería dejar uno de los coches en la parte del pantano a la que se accede desde una carretera que parte desde Ubrique (todos los lugareños conocen esa carretera como "Carretera del Pantano"). No es nada difícil llegar hasta allí. Cuando se circule por esta carretera, a unos pocos kilómetros, se llegará a una zona donde existen unos eucaliptos desde los cuales se divisan unos llanos que deja el agua del pantano cuando éste tiene el nivel bajo; aquí se debe dejar el primer coche. Acto seguido, se partirá en el segundo coche para dirigirse al "abandonado" cámping de Tavizna, que se encuentra a unos 6 - 7 kms. de Ubrique en dirección a El Bosque, junto al río tavizna. La antigua cantera se puede observar una vez que llegamos al pantano de los Hurones desde Tavizna.

Una vez allí se entra por un carril que hay a la izquierda de la carretera justo antes de entrar en el puente que cruza el río antes mencionado. A la derecha se deja la entrada del cámping y se avanza unos metros hasta llegar a una zona que fue aparcamiento de un antiguo restaurante. Aquí se puede dejar el coche. Sólo queda comenzar la ruta. Se sigue ese mismo carril que asciende suavemente y no se abandonará hasta llegar al pantano, lo cual puede llevar, aproximadamente, una hora si se va con calma y contemplando el paisaje. Si se mira a la izquierda, en este primer tramo, se observará el monte Higuerón densamente poblado de quejigos, entre otras especies de árboles y arbustos típicos del monte mediterráneo.

Con un poco de suerte se podrá ver algún que otro escurridizo ciervo o incluso algún corzo . Más adelante se pasará junto a una explotación de ganado caprino y después se atraviesa unos campos dedicados a la siembra de cereal. Una vez que se pasa esta explotación ganadera (poseen un silo metálico coronado por un nido de cigüeñas) existe una bifurcación. Se tomará el carril de la derecha. Para finalizar este primer tramo se llega al pantano, a lo que se conoce como La Esparragosilla.

Se seguirá en la orilla y se avanzará de modo que el agua siempre esté a nuestra derecha. Las laderas del pantano suelen ser suaves en esta parte del recorrido. Se encontrarán ruinas que en épocas de abundancia de agua están sumergidas. Un atractivo de esta ruta son las bonitas fotografías que se pueden hacer del pantano y las sierras colindantes, a veces reflejadas con claridad en las aguas del mismo. Si se va con cautela por estas laderas puede que se vea algún ciervo que sale de la espesura a beber. Es más corriente que se observe al cormorán, al ánade real y a la asustadiza garza real. Algo más difícil es ver a la escasísima águila pescadora -Pandion haliaetus- posada en los árboles secos. También se pueden ver numerosos galápagos leprosos tomando el sol en los brazos de agua más tranquilos, siempre y cuando no adviertan la presencia humana.

La ruta continúa por las laderas del pantano, unas más suaves que otras, y cuando se llegue a unas laderas muy pronunciadas y de roca suelta (se debe tener cuidado) sabremos que el final está cerca de dónde se dejó el primer coche. Se debe tener mucho cuidado con estas laderas. Si hubiera posibilidad de cruzar el río por un puente que sólo emerge cuando el nivel del agua es bajo se hará sin más. Si dicho puente no aparece ante nuestros ojos se debe continuar un poco más.



Una vez pasadas las laderas más pronunciadas se llegará a una zona con unos grandes llanos, y es en esta zona donde se deber cruzar el río, que en esta época del año es poco caudaloso. Ahora, desde estos llanos, se divisarán los eucaliptos al otro lado del río, bajo los cuales aparcamos el primer coche. Se debe Recordar que ahora sólo queda ir a recoger el coche que se dejó en el cámping de Tavizna.




La Sierra de Líjar

La ruta que se describe discurre por la Sierra de Líjar, y en su parte sureste se encuentra Algodonales, municipio de la provincia de Cádiz (ver mapa). Para comenzar esta ruta se tendrá que ir a La Muela, núcleo situado en la vertiente norte de la Sierra de Líjar. Desde ésta se observa con gran claridad el imponente macizo al que se pretende subir. Para llegar hasta aquí se tomará un desvío hacía Morón de la Frontera que se encuentra en la carretera que une Villamartín con Algodonales y que proviene de Jerez de la Frontera, una vez pasado el puente que cruza el río Guadalete. Ya en esta carretera estrecha y sinuosa se tomará un desvío a la derecha que llevará hasta La Muela. Saliendo de esta localidad hacia Olvera y a unos cientos de metros se encuentra la entrada al camino forestal que nos conducirá hasta las pistas de lanzamiento de Parapente y Ala Delta, tan frecuentadas por aficionados desde todas partes de España. Esta entrada está muy bien señalizada y no tiene pérdida.

El camino que se debe subir es amplio, ya que está preparado para que los coches suban hasta las pistas. El camino no conlleva ninguna complicación pues discurre siempre por este carril para coches. Los paisajes que se encuentran durante la subida merecen la pena. El camino asciende y asciende, rodeados de hermosos quejigos entre otros árboles y arbustos y las vistas que nos aparecerán en algunos puntos serán espléndidas. Se llegará a un punto donde el camino se bifurca, y se tienen dos opciones: seguir adelante y llegar hasta una de las pistas de lanzamiento o girar a la izquierda, llegando hasta una zona desde la cuál se puede observar uno de los paisajes más espectaculares de la Sierra de Cádiz: Algodonales, el embalse de Zahara y la propia Zahara de la Sierra; y al fondo la ribera del Gaidóvar y la Sierra del Pinar. El camino sigue hasta llegar a otra pista de lanzamiento, que se podrá visitar si se desea. Se debe tener en cuenta cuando se realice esta ruta se tendrá la oportunidad de observar al buitre leonado sobrevolando toda la zona.



Ruta del Río Majaceite ("El Bosque")

Comienza el sendero junto a un pequeño puente que cruza el río muy cerca del albergue juvenil de El Bosque, municipio de la provincia de Cádiz, que se encuentra tras el Hostal Las Truchas de esta misma localidad. Llegar hasta el albergue es fácil; todos los lugareños lo conocen. Ya en el sendero, a pocos metros del comienzo, se encuentra a la derecha la piscifactoría de la localidad antes citada. Se sigue el sendero custodiado por grandes árboles ripícolas. Este río es rico en truchas y además se pueden observar gran variedad de aves durante su recorrido.

Más tarde se llega a una zona donde habrá que cruzar el río por un pequeño puente de madera, después cruzaremos un carril que pasa sobre el río y justo enfrente se retoma el sendero, que discurre durante unos metros junto a una alambrada.

A partir de aquí ya se debe seguir el sendero hasta llegar a Benamahoma. Discurre junto al río en ligera subida, atravesándolo en varias ocasiones por pequeños puentes. Durante nuestro paseo podremos observar muchas especies vegetales típicas del bosque de ribera como son la Adelfa -Nerium oleander-, el Agracejo -Phyllerea latifolia-, la Higuera -Ficus carica-, la Mimbrera -Salix fragilis- o el Aliso -Alnus glutinosa-.

En otros tiempos se podían observar las nutrias, pero en la actualidad es muy improbable que las veamos.

Ya en la parte alta del recorrido se encuentran ruinas de molinos que aprovechaban la fuerza del río para moler grano o aceitunas. En esta misma zona se puede observar una gran población de helechos de gran belleza.

Se sigue el sendero hasta pasar junto a unos eucaliptos y poco más arriba llegaremos a la pedenía de benamahoma. La vuelta se hace por el mismo sendero, esta vez en sentido inverso.


Texto: Jesús F. Rodríguez
Fotografías: Andrés M. Domínguez

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